• V-SI Nexos

V-SI Nexos

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  • Fórmula original profisiológica: Espino Blanco & Amapola de California &
    Cardo mariano & Diente de León. Biofeedback completo para nuestro organismo.
  • Referencia: V-SI
  • Disponibilidad: En Stock
  • 28.00€

  • Sin Iva: 25.45€

La falta de sueño afecta al buen funcionamiento de las células madre. Una cantidad suficiente así como una calidad adecuada deben ser considerados elementos indispensables en la auto-regeneración del mismo modo que el ejercicio o la nutrición. La ausencia de calidad y cantidad del sueño se ha relacionado científicamente, no solo como desencadenante de numerosas enfermedades metabólicas, cardiovasculares e inmunes, sino también con la percepción del dolor, la capacidad de nuestro sistema nervioso de adaptarse al estrés y a los impactos emocionales y con la capacidad de nuestro cerebro para que pueda rendir, cognitivamente, de forma eficiente.

V-SI Nexos es un complemento alimenticio natural formulado para favorecer la regeneración durante el sueño nocturno, rehabilitando la función del sistema nervioso central y neurovegetativo, asistiendo la adecuada coherencia cardíaca y potenciando la eliminación de toxinas. La correcta interacción funcional de estos sistemas orgánicos vitales posibilita la regeneración eficiente de órganos y tejidos.

Cuatro principios activos biológicos intensamente estudiados e investigados componen V-SI NEXOS. La Amapola de California y el Espino Blanco, componentes principales, proporcionan un excepcional sueño de calidad al actuar de forma sedante, analgésica, ansiolítica y somnífera, sobre el sistema nervioso. De forma sinérgica, el Diente de León  y el Cardo Mariano retroalimentan la actividad regenerativa del sueño nocturno de la Amapola y del Diente de León, al potenciar la detoxificación hepática y sanguínea de toxinas y favorecer la adecuada biocoherencia cardíaca.

INTRODUCCIÓN

El estado de modulación de nuestro sistema inmunológico, la capacidad de eliminación de toxinas –toxemia hepática-, la respuesta hormonal, y la capacidad de nuestro sistema nervioso para gestionar las emociones, entre otras funciones fisiológicas, se encuentran íntimamente relacionadas con la calidad del sueño.

No solo los males de tipo orgánico suponen una amenaza plausible para nuestra salud. La falta de sueño potencia las emociones negativas y disminuye la capacidad adaptativa de nuestro sistema nervioso somático y neurovegetativo a eventos estresantes. A su vez, las dolencias de tipo psíquico y emocional -asociadas o no a la enfermedad- perturban la conducta, el estado de ánimo y la calidad del sueño. Este círculo vicioso inhibe la respuesta regenerativa y daña los mecanismos fisiológicos de control que asisten la adecuada remodelación de tejidos y la normalización de la respuesta inmunológica y hormonal, con afectación secundaria de la estructura de la matriz extracelular (MEC) y de la función celular.

El descanso y el sueño son factores esenciales del proceso de regeneración de las células madre. El sueño No-Rem restaura la energía gastada durante el día. Estudios científicos demuestran que durante la fase más profunda del sueño se produce mayor regeneración tisular. A su vez, la fase del sueño REM, tiene un papel fundamental en la recuperación emocional, psicológica y psíquica de las personas, así como en la consolidación de la memoria y la preservación de las funciones cognitivas. Pero ¿cuáles son los factores comunes que pueden alterar nuestro descanso y sueño? 

El dolor, el estrés y el conflicto emocional (laboral, personal, social, patológico, etc), dificultan que el descanso y el sueño se produzca en la cantidad y calidad suficiente, con las nefastas consecuencias para la salud que ello conlleva. El dolor es un mecanismo de defensa que alerta de la existencia de un daño o disfunción. Puede afectar a las articulaciones, tendones, músculos, bolsas serosas, ligamentos y huesos. Se pueden producir molestias, pinchazos localizados, sensación de pesadez, tirantez o cansancio, con dificultad para realizar las actividades de la vida diaria. También pueden presentarse contracturas musculares y rigidez matutina. Otras veces la localización es más imprecisa y el dolor se percibe en zonas más extensas del cuerpo. El estímulo doloroso se transmite por las fibras sensitivas de los nervios a través de los neurotransmisores (acetilcolina, noradrenalina, dopamina, aminoácidos, neuropéptidos y encefalinas). De esta forma llega hasta la corteza cerebral y ahí se hace consciente. 

El dolor no solo está relacionado con el daño producido, sino que se trata de una experiencia personal también influenciada  por factores psicosociales y afectivos. Este hecho origina gran variabilidad tanto en la intensidad como en la respuesta de cada individuo ante el dolor. Se pueden observar cuadros en los que no hay un daño orgánico importante, como por ejemplo la fibromialgia y que sin embargo originan niveles de dolor y de disfunción similares al que se presenta en enfermedades tan destructivas como la artritis reumatoide. 

Los fármacos -AINES, corticoides e inmunosupresores- son utilizados para el alivio del dolor. Pueden mejorar la calidad de vida y la capacidad para realizar las actividades cotidianas, no obstante muchos de estos medicamentos poseen efectos secundarios e influyen negativamente en el sueño y/o en su calidad -disminuyen el tiempo total de sueño y del estado REM-. Gran inconveniente pues existe una relación bidireccional, donde la falta de calidad de sueño aumenta el dolor y éste perturba aún más el sueño, al motivar cambios hiperalgésicos (estados de sensibilidad aumentada al dolor). De acuerdo con la literatura médica, el 89% de las personas con dolor crónico se quejan de la falta de sueño y/o no sentirse descansado. 

A su vez también el sueño y el dolor están interrelacionados con las emociones negativas, la ansiedad y la depresión. De hecho, el insomnio,  el sueño interrumpido o de mala calidad, la ansiedad y la depresión son comorbilidades frecuentes asociadas  a la enfermedad y al dolor crónico. 

Para el mantenimiento de un estado orgánico saludable, debe existir una correlación de salud física y emocional. En los últimos años, se ha descubierto que las emociones pueden ser perjudiciales favoreciendo la contracción de ciertas enfermedades debido a una mayor vulnerabilidad del sistema inmunológico y a una alteración de la respuesta hormonal –problemas cardíacos, úlceras, envejececimiento de la epidermis, infecciones-. 

La relación y la sincronización entre mente/cuerpo constituye el eje primario de la salud y tiene como exponente más claro y medible la calidad del sueño. La confirmación de este hecho lleva aparejado consigo todo un cambio en el tratamiento de las enfermedades. La enfermedad no es únicamente dolor. La salud no es únicamente ausencia de enfermedad. Ambas condiciones orgánicas implican un proceso complejo de adaptación cuyo éxito o fracaso depende de la confluencia de factores biológicos, psicológicos y sociales. Sin duda, a día de hoy, uno de los factores críticos que pueden desequilibrar el medio interno son las emociones. Una de las claves a la hora de entender la repercusión de las emociones en la salud es la conceptualización del proceso emocional. La función adaptativa de las emociones va a depender del significado que la persona le dé al estímulo y de la respuesta de afrontamiento que genere.

Existen sendas biológicas y vínculos entre el sistema inmmunológico y el sistema nervioso central que demuestran la clara conexión entre los factores de comportamiento y la progresión de las enfermedades y/o su etiopatogenia. Se ha descubierto que existe un punto de reunión (terminales nerviosas) en donde el sistema nervioso autónomo se comunica directamente con los linfocitos y los macrófagos, células del sistema inmunológico. Este contacto físico permite que las células nerviosas liberen neurotransmisores para regular estas células. Otra vía clave que relaciona las emociones y el sistema inmunológico es la influencia de las hormonas que se liberan, por ejemplo con el estrés. 

El estrés activa el eje HPA –eje hipotalámico/hipofisario/adrenal- que libera más de 1.400 sustancias químicas, afectando directamente al organismo: las catecolaminas (adrenalina y noradrenalina), el cortisol y la encefalina, entre otras, disminuyen el riego sanguíneo al neocortex o cerebro racional, para favorecer la reacción instintiva inmediata. También disminuye las funciones inmunitarias para favorecer la respuesta del aparato locomotor obstaculizando la función de las células inmunológicas (T, B, T asesinas –Natural Killer-) y disminuye el riego sanguíneo hacia el aparato digestivo y reproductor, con el objetivo de potenciar la respuesta muscular.

Así pues, existe un biofeedback perfecto y continuo de comunicación neurológica entre el cerebro y el conjunto orgánico. Cuando no tenemos un sueño de calidad y estamos estresados y ansiosos, nuestro cuerpo deja de estar sincronizado debido a esas emociones negativas, provocando un desorden en el sistema nervioso (bloqueo e inhibición del neurocórtex o cerebro racional), en el sistema simpático-parasimpatico, y en consecuencia, en el ritmo cardíaco. Nuestros distintos sistemas fisiológicos compensatorios dejan de trabajar conjuntamente en armonía. El conjunto orgánico se desajusta con nuestro ritmo cardiorespiratorio, es decir, deja de existir una coherencia cardíaca. Se producen cambios en la onda de presión sanguínea, en la producción de hormonas y en la comunicación electromagnética. En definitiva nuestro maestro de orquesta, el cerebro, deja de funcionar de forma eficiente, haciendo desafinar el trabajo orgánico en todas nuestras funciones vitales.

La mejora de la calidad del sueño, la minimización del impacto de las emociones negativas en nuestro cerebro, la regulación del sistema neurovegetativo o autónomo y la correcta respuesta del sistema somático-central, constituyen una de las piedras angulares en el proceso de AUTO-REGENERACIÓN orgánica. 

V-SI Nexos puede ser de gran ayuda y contribuir a corregir estos déficits funcionales, que tienen como consecuencia una descompensación por retroalimentación positiva (círculo vicioso) en otras macrointeracciones orgánicas clave -sistema digestivo, sistema endocrino, coherencia cardíaca, órganos de excreción- y que es fundamental para retornar a una salud óptima.

V-SI NEXOS CONTIENE LOS SIGUIENTES COMPONENTES 

Amapola de California

La Amapola de California es una especie de papaverácea, perteneciente a la subfamilia Eschscholzioideae originaria de California y Baja California, y naturalizada en varias partes del mundo. Por sus efectos hipotónicos y sedantes en el organismo, puede ayudar a conciliar el sueño (tiene la habilidad de unirse y activar  los receptores 5-HT1A y 5-HT7). Los investigadores sugieren que los receptores de benzodiacepina pueden estar implicados en las propiedades sedantes y ansiolíticas de la Amapola de California.

Promueve la modulación de los receptores de adenosina que facilitan un sueño eficiente. Su efecto ansiolítico se produce a partir de la modulación de las vías GABA -neurotransmisor inhibitorio cerebral que impide la transmisión de estímulos entre las neuronas-. Además actúa como tranquilizante y  neuroregulador. Favorece la concentración, lo que le hace especialmente útil en momentos de estrés. Por sus propiedades depresoras del Sistema Nervioso Central (SNC) y su capacidad para disminuir la agitación nerviosa e inducir al sueño, ofrece un gran potencial sedante natural sin efectos secundarios de dependencia. Proporciona relajación y contribuye a regular la excitación biológica del organismo lo que le hace potencialmente beneficiosa para tratar el insomnio e inducir a tener sueño agradable y de calidad. La Amapola de California tiene como aplicación terapéutica potencial cuadros de ansiedad, insomnio y dolor debido a su contenido en escholidina, cheilanthifolina. Por su contenido en Chelidonina -inhibidor natural de la acetilcolinesterasa-, podría ser de ayuda al organismo en el tratamiento complementario del emponzoñamiento anticolinérgico.

Posee propiedades antineurálgicas y analgésicas. Puede ser una interesante candidata para la gestión de dolor crónico. Su uso potencial como un analgésico/co-analgésico y sedante es apoyado por las propiedades farmacológicas de la hierba. Por ello el extracto de Amapola de California puede ser utilizada para el tratamiento del dolor. Los resultados de estudios clínicamente significativos demostraron excelentes resultados en pacientes que padecían dolor no controlado a pesar de recibir tratamiento estándar durante bastantes años. El alcaloide queleritrina, contenido en la Amapola de California, es un inhibidor de la proteína quinasa C con actividad antitumoral que produce una reducción significativa de las respuestas nociceptivas (sensación de dolor). 

La Amapola de California puede constituir un enfoque estratégico clave en el tratamiento de trastornos mentales y emocionales. Según sus usos tradicionales, se han realizado estudios e investigaciones en los que se ha demostrado que pueden ser un complemento de gran ayuda en el tratamiento del estrés, trastornos psicotrópicos, depresión y trastornos de conducta, dolores de cabeza, ansiedad, tensión emocional e insomnio -incluso en niños-. Los efectos de tipo antidepresivo se deben a su contenido en protopina –alcaloide- (inhibidor de la serotonina y noradrenalina). 

Los compuestos presentes en  la Amapola de California promueven la degradación e inhibición enzimática y la neosíntesis de catecolaminas. Tanto la β- dopamina hidroxilasa como la monoamina oxidasa B son inhibidas, sin producir dependencia como sí lo hacen las benzodiacepinas (diazepam, clorazepato, lorazepam, alprazolam, etc) y otros tratamientos farmacológicos utilizados para paliar la ansiedad o el estrés. Ayuda a bloquear los efectos causados en el organismo por la liberación de histamina gracias a la protopina que inhibe al receptor H1 de histamina, preservando un estado anti-inflamatorio. Además no posee los efectos secundarios que contienen los antihistamínicos como mareo, fatiga, dolor de cabeza, náuseas y sequedad de boca, ya que es completamente natural. 

La Amapola  de California ayuda a favorecer el peristaltismo, al actuar sobre el Sistema nervioso. Contribuye a relajar y destensar la musculatura lisa general y abdominal (íleon), por sus propiedades antiespasmódicas, facilitando la absorción de micronutrientes, entre ellos de vitamina B12. La Amapola de California, contiene dos alcaloides llamadas isoquilina y sanguinaria que combaten la infección provocada por hongos, facilitando la acción del sistema inmune.

Espino blanco

Es una planta que pertenece a la familia de las rosáceas. Posee una importante actividad cardiovascular por su alto contenido en flavonoides (catequina, rutina, quercetina y vitexina) que le proporciona una acción coronarioactiva  y cardioprotectora.  Ayuda al corazón a bombear la sangre con más fuerza. Diversos estudios han demostrado que los O-heterósidos contenidos en el Espino Blanco (luteonil-7-glucósido, hiperósido y rutina), producen marcados aumentos de flujo coronario y efecto positivo lusitrópico (aumenta la tasa de relajación del miocardio), así como aumento de la frecuencia cardíaca y efecto inotrópico positivo (mayor fuerza de latencia cardíaca). Contribuye a economizar el consumo de oxígeno. 

Posee propiedades vasodilatadoras, antiespasmódicas, betabloqueantes, cardiotónicas y antiarrítmicas: contribuye a disminuir los radicales libres que lesionan la estructura de las membranas celulares, directamente relacionados con las arritmias de reperfusión. Contribuye a  reducir los espasmos coronarios y mejorar el aporte sanguíneo al dilatar los vasos coronarios. Ayuda a proteger a las células del miocardio del daño histológico que se produce durante el fenómeno isquémico. Posee efectos hipotensores y actividad hipolipemiante. Por su contenido en Beta-sitosterol ayuda a reducir la absorción del colesterol en el intestino hasta en un 50%. Antiagregante plaquetario por su contenido en catequina y epicatequina, inhibe la síntesis de tromboxano A2.

El Espino Blanco posee una actividad antiinflamatoria y antioxidante natural, ideal para combatir la formación de ateromas (favorece la inhibición de la elastasa leucocitaria). Por su contenido en flavonoides (proantocianidinas oligómericas) posee acción inhibitoria frente a diversos sistemas enzimáticos, moléculas de adhesión y citoquinas inflamatorias que intervienen en la activación de las células endoteliales y células inflamatorias (protein kinasa C, factor de transcripción NF-κB, tirosina y serina-treonina, protein kinasas, fosfolipasas, ciclooxigenasa y lipooxigenasa). 

El Espino Blanco es un potente sedante (facilita el sueño y el descanso) y antiespasmódico del sistema simpático. Por sus propiedades ansiolíticas resulta efectivo para ayudar a eliminar la ansiedad, el nerviosismo y las afecciones asociadas como insomnio, angustia, taquicardia, etc. Entre los componentes del Espino Blanco encontramos acetilcolina, un neurotransmisor específico en las sinapsis del sistema nervioso somático (SNS). Ha mostrado influencia directa en el SNC –Sistema Nervioso Central- y sistema nervioso neurovegetativo –antiespasmódico del sistema simpático-,  El Espino Blanco contribuye a reducir las actividades locomotoras espontáneas, además de demostrar propiedades analgésicas con acción neurosedante y control del dolor. Estos hallazgos parecen apoyar el uso tradicional de esta planta para tratar el estrés, nerviosismo, trastornos del sueño. Presenta también propiedades hipotérmicas e hipotensoras.

Contribuye a modular el sistema inmune y a reparar el ADN. Podría jugar un papel crucial en la neuroprotección observada después del accidente cerebrovascular inducida por MCAO –Oclusión de la arteria cerebral media-. Por su alto contenido en polifenoles, contribuye a proteger las células sanas y ayudan a prever trastornos infecciosos. Los PACs (proantocianidinas) o OPCs (oligómerosprocianidólicos) encontrados en los extractos de Espino Blanco, poseen un capacidad antioxidante 20 veces superior que la vitamina C y 50 veces mayor que la de la vitamina E. Mejoran la resistencia del tejido conectivo, su flexibilidad y previenen la formación de enlaces cruzados (adherencias) entre los tejidos debido al ataque de radicales libres, aportando una mejora en la resistencia pulmonar y en la salud de los pulmones.

Diente de León

El Diente de León es una especie de planta con flor de la familia de las asteráceas. Puede ser utilizado en el tratamiento de la anemia por sus efectos sanguíneos, hepáticos y de estimulación de eritropoyetina (hormona glicoprotéica que estimula la formación de glóbulos rojos). Sus compuestos pueden proteger las membranas de los glóbulos rojos de los ataques de los radicales libres y aumentar su cantidad. Además es una rica fuente de vitaminas y minerales y es particularmente alto en vitaminas A, C y hierro, ayudando a la fabricación de hemoglobina. Contribuye a reducir e inhibir de forma significativa la coagulación y agregación plaquetaria. Presenta actividad hipolipemiante, ideal para regular el colesterol y los triglicéridos, al intensificar la secreción de bilis y su eliminación.

El Diente de León ha sido aprobado por la Comisión Alemana E para el tratamiento de perturbaciones en el flujo de bilis, pérdida de apetito, y dispepsia. Posee una acción emoliente y propiedades prebióticas por su alto contenido en inulina, oligosacárido que sufre apenas modificaciones en el proceso digestivo y que en el intestino grueso interactúa con bacterias benéficas (lactobacilos y bifidobacterias), propiciando su desarrollo y evitando la multiplicación de bacterias perjudiciales, además de mejorar el peristaltismo intestinal. Es una extraordinaria fuente alimenticia debido a su alto contenido de minerales, fibra, vitaminas y ácidos grasos esenciales.

 Es un excepcional diurético, drenador hepático y sanguíneo. Ha sido utilizado tradicionalmente para recuperar la función hepática y trastornos renales, respiratorios, genitourinarios, dermatológicos y sistémicos, tomando como base, su capacidad para desintoxicar el hígado, cuya sobrecarga puede causar estrés oxidativo, daño hepático y niveles elevados de enzimas hepáticas en sangre. El Diente de León puede ser una potencial fuente natural para normalizar actividades enzimáticas en el hígado dañado. Contribuye a disminuir la peroxidación lipídica liposomal, y a inhibir la producción de radicales hidroxilo. Posee propiedades colagogas y efectos coleréticos, ayuda a regular el flujo de bilis en la obturación de las vías biliares (colestasis). Es un gran aliado contra la ictericia ya que purifica la sangre de bilirrubina (ácido clorogénico).

Los principios amargos del Diente de León han sido recomendados para mejorar la excreción de las glándulas salivales y la protección gástrica debido al efecto reflector de los receptores amargos. Las lactonas sesquiterpénicas pueden aumentar la secreción de ácido gástrico. 

El Diente de León se ha demostrado que es eficaz para ayudar en enfermedades relacionadas con el sistema respiratorio, en especial alergias, sin causar efectos secundarios. Ayuda a inhibir la permeabilidad vascular a los exudados fluidos de plasma y la infiltración de eosinófilos y basófilos en la microvasculatura de los pulmones. 

La evidencia científica, indica que el Diente de León puede ayudar a restaurar la función inmune suprimida mediante la mejora mediada por respuesta no específica de células humorales e inmunitarias. Los ácidos grasos, contenidos en el Diente de León, modulan la respuesta inmune modificando la producción de eicosanoides, y cambiando la biosíntesis de citoquinas, mejorando la protección celular. Por su contenido en glucósidos (compuestos fenólicos, taninos, flavonoides, alcaloides, proteínas y oligoelementos), puede mejorar la respuesta inmune a las infecciones del tracto respiratorio superior, bronquitis y neumonía, además puede poseer efectos anti-víricos (ayuda a inhibir la penetración de virus en las células hepáticas), antibacterianos y antimicóticos. 

Según diferentes estudios el Diente de León podría prevenir la oxidación del colágeno e inhibir la actividad enzimática degradadora del ácido hialurónico, componente de la matriz extracelular. El Diente de León podría poseer actividad inhibitoria de la hialuronidasa, enzima cuya función es degradar el ácido hialurónico (AH) y que se encuentra en algunas bacterias patógenas, siendo un factor de virulencia, al hidrolizar esta enzima el ácido hialurónico de la matriz extracelular, para destruirla e infiltrarse en tejidos vecinos-. 

La evidencia experimental ha demostrado que, por su contenido en inulina, podría poseer una actividad moduladora del azúcar en sangre (glucosa). Asimismo la ingesta de Diente de León, por su contenido en ácido clorogénico, puede estar asociada con el riesgo notablemente inferior a desarrollar diabetes al producir una disminución de la absorción de carbohidratos y una inhibición en el transporte de glucosa intestinal. En este contexto puede ser de gran ayuda en el tratamiento de la obesidad y sobrepeso. Gracias a su contenido en ácidos afeicos y clorogénicos inhibe la diferenciación de adipocitos y la lipogénesis en preadipocitos 3T3-L1. Por su papel coadyuvante en la expresión genética y de ARN no codificantes que juegan un papel importante en el control de la adipogénesis,  un papel clave en la regulación del metabolismo lipídico y la acumulación de grasa. 

El Diente de León podría modular la inflamación. Las evidencias obtenidas sugieren que los fenilpropanoides podrían ser clave para esta actividad antiinflamatoria. Las Lactonas sesquiterpénicas son las que confieren la actividad moduladora de la inflamación como propiedad a la raíz del Diente de León (efectos supresores sobre la producción de NO -óxido nítrico-, sobre la expresión de óxido nítrico sintasa inducible –iNOS-, sobre la ciclooxigenasa-2 -COX-2-, TNF-α –factor de necrosis tumoral alfa- y leucotrieno B4 en la formación humana de neutrófilos. 

Cardo Mariano

Es una planta herbácea anual o bienal de la familia Asteraceae, originaria del Mediterráneo. El Cardo Mariano es el regenerador hepático por excelencia. Su actividad hepatoprotectora y antioxidante se debe a su capacidad para inhibir los radicales libres que se producen a partir del metabolismo de sustancias tóxicas, tales como etanol, acetaminofeno, y tetracloruro de carbono. Su compuesto principal, la silimarina, aumenta hasta en un 35% el glutatión hepático –aminoácido necesario para desintoxicar el hígado- y contribuye a la defensa antioxidante frente a sustancias nocivas. También se ha demostrado que aumenta la síntesis de proteína en hepatocitos mediante la estimulación de la actividad de la ARN polimerasa I. Ayuda a estimular la síntesis proteínica del hígado, proceso imprescindible para reemplazar en el hígado las células dañadas, por células nuevas –regeneración hepatoceular-. Renueva solamente células de tejidos sanos y no los tejidos malignos. Además actúa como poderoso antioxidante -10 veces más potente que la vitamina E-, actuando como catalizador de la enzima glutatión peroxidasa, clave en la homeostasia fisiológica.

Por su contenido en quercetina, los efectos cardiovasculares del Cardo Mariano se centran en su capacidad antioxidante y anti-inflamatoria y en sus efectos antiagregantes plaquetarios. Contribuye a mitigar el aumento de leucina y el tamaño de cardiomiocitos, además de inhibir las actividades de fibrilación del péptido natriurético. (ANP). Contribuye a disminuir la expresión de IL-6 y IL-8, la COX-2, y las prostaglandinas PGE2 y PGF2a –mediadores inflamatorios-. Por sus propiedades hipoglucémicas e hipolipemiantes, la quercetina inhibe la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad (LDLs). También ayuda a disminuir la expresión IL-1β MMP-9 –citoquina/interleuquina proinflamatoria que exacerba la actividad de la metaloproteinasa de matriz 9, enzima involucrada en la degradación de la matriz extracelular-. Contribuye, a través de la silimarina, a regular la acción de los LEUCOTRIENOS -catalizada por la enzima lipoxigenasa-, componentes pro-inflamatorios producidos por la oxidación de los ácidos grasos poliinsaturados. 

Posee efectos neuroprotectores y un efecto beneficioso sobre la neuroinflamación. Por su contenido en silimarina, el Cardo Mariano posee  efectos neuroprotectores sobre las neuronas en el ion 1-metil-4-fenilpiridina (MPP (+))-molécula tóxica que actúa interfiriendo con la fosforilación oxidativa en la mitocondria mediante la inhibición de complejos I que llevan al agotamiento del ATP o adenosin trifosfato y a la muerte celular-. Diversos estudios científicos han demostrado que la silimarina mejora los MPP (+), reduciendo la neurotoxicidad en el SN –sistema nervioso- y el impacto de todas las patologías relacionadas con el sistema nervioso. Contribuye a aumentar los niveles de prolactina -posee la capacidad de disminuir el estrés- en los receptores D2 de dopamina. Igualmente, su contenido en quercetina reduce el daño oxidativo en las estructuras neurovasculares de la piel e inhibe el daño neuronal provocado por la depleción de glutatión –GSH-. 

Favorece la eliminación de los radicales libres y toxinas. Posee un potente efecto diurético en el organismo contribuyendo al proceso de detoxificación, expulsión y eliminación de residuos –entre ellos cálculos y arenilla- en el sistema circulatorio y urinario entre otros. Además por su contenido en apigenina ayuda a prevenir el daño renal.

Protege el estómago frente a la ulceración gástrica producida por el exceso de acidez, inhibiendo la peroxidación de los lípidos lipoxigenasa en las células del estómago y la secreción gástrica. Además, por su contenido en quercetina ayuda inhibir el crecimiento de la Helicobacter pylori. 

El Cardo Mariano puede ser utilizado como apoyo en el tratamiento de una variedad de enfermedades metabólicas (activación de PPARs, siendo el único flavonolignano PPAR agonista, modulador de este receptor nuclear que funcionan como factores de transcripción en la expresión de los genes). Puede tener un gran potencial al inhibir la producción de aldosa reductasa -enzima responsable de la conversión de la glucosa en sorbitol-, sustancia implicada en el desarrollo de ciertas afecciones diabéticas degenerativas tales como retinopatía, neuropatía y nefropatía diabética.

Las investigaciones actuales han demostrado que la silimarina, contenida en el Cardo Mariano, ayuda a combatir la inflamación de las vías respiratorias y el estrés oxidativo. Atenúa significativamente el espesamiento del epitelio de las vías respiratorias, contribuye a reducir las células inflamatorias peribronquiales, y la obstrucción del lumen. Contribuye a disminuir el número de células totales, macrófagos y neutrófilos, junto con la actividad de MPO (un marcador de acumulación de neutrófilos). Además el  Cardo Mariano, a través de la quercetina, reduce las reacciones alérgicas e inflamatorias al inhibir la formación de prostaglandinas y leucotrienos –entre ellos el B4, potente broncoconstrictor-, así como la liberación de histamina, al estabilizar los mastocitos, lo que le hace particularmente interesante como coadyuvante en alergias respiratorias. 

Favorece la inhibición de la xantino-oxidasa, reduciendo la formación de ácido úrico, lo que la hace potencialmente útil en la prevención y tratamiento de la gota. 


En función de las diferentes investigaciones realizadas, la Amapola de California, el Espino Blanco, el Diente de León y el Cardo Mariano, pueden ser grandes aliados para combatir: 

  • Problemas digestivos, estomacales: dolores y molestias gastrointestinales, indigestión, inapetencias, digestiones lentas y pesadas, dispepsia –malestar estomacal-, gastritis crónica por hipoclorhidria –falta de secreciones estomacales-, gastritis por helicobacter pylori, úlcera gástrica, colitis.
  • Aparato locomotor: dolor de espalda, dolor en las articulaciones, artritis, gota, síndrome miofascial, dolores musculares, contracturas musculares.
  • Aparato respiratorio: EPOC, tos, bronquitis, asma, alergias, neumonía.
  • Molestias intestinales y flatulencias: intestino irritable, vientre hinchado, meteorismo, estreñimiento, flatulencias.
  • Enfermedad hepática: hepatotoxicidad, hígado graso no alcohólico, hígado graso alcohólico, cirrosis, hepatitis, colelitiasis, disfunciones metabólicas hepáticas (elevación de transaminasas).
  • Enfermedad intestinal: Crohn, colitis ulcerosa.
  • Sistema genitourinario: dolores del cuello del útero, infecciones genitourinarias, síndrome premenstrual, trastornos renales, cálculos renales.
  • Sistema inmunológico: mejora del sistema defensivo de nuestro organismo contra infecciones víricas y micóticas.
  • Prevención cáncer: cáncer de hígado.
  • Sistema nervioso: fibromialgia, fatiga crónica, estrés, ansiedad, irritabilidad y depresión, insomnio, sueño de mala calidad, dolor e hiperalgesia, dolores de cabeza, enfermedades inflamatorias del sistema nervioso, neuropatías.
  • Sistema cardiovascular: insuficiencia cardíaca, falta de aire, cansancio, dificultad para respirar, etc.), acumulación de sangre en las piernas, abdomen, disnea y fatiga, angina, palpitaciones por ansiedad, taquicardias, extrasístoles ventriculares, arritmias, cardiopatía isquémica, hipertensión, edemas, placas de ateroma, aterotrombosis, accidente cerebrovascular, colesterol “malo” o LDL, triglicéridos, coágulos sanguíneos, anemia.
  • Sistema endocrino: diabetes, obesidad, ácido úrico.
  • Piel: trastornos dermatológicos (dermatitis, psoriasis, reacciones alérgicas).
  • Salud bucodental: higiene dental.

Envase de 37,20 gramos netos con contenido de 60 cápsulas (620 mg/cápsula). Consumir y tomar después de cenar, antes de irse a la cama. Para favorecer su asimilación ensalivar antes de ingerir con o sin agua. El encapsulado de V-SI Nexos, favorece la biodisponibilidad del Espino Blanco, de la Amapola de California, del Diente de León y del Cardo Mariano hasta en un 90%. 

V-SI Nexos no es un medicamento. Es un alimento.

No exceda la dosis diaria recomendada en el etiquetado y en los protocolos. No debe sustituir a una dieta alimenticia equilibrada y variada ni a un modo de vida sano. Conserve el producto en lugar fresco y seco. Debe ser consumido antes de 3 meses una vez abierto el envase. No consumir en caso de embarazo o lactancia. No deje el producto al alcance y a la vista de los niños. Mantenga el producto protegido de la luz y la humedad. 

Como todos los complementos alimenticios, hasta la fecha no existen estudios de compatibilidad  con el espectro actual de medicamentos, por favor revise detenidamente el prospecto de su medicación. En caso de interacción con cualquiera de los principios activos de V-SI Nexos, consulte con su médico antes de comenzar la toma del producto.

Espino Blanco (Crataegus Monogyna), Amapola de California (Eschscholzia califórnica), Cardo Mariano (Sylibum marianum), Diente de León (Taraxacum officinale), cápsula vegetal (celulosa), colorante (Dióxido de titanio).

VALORES NUTRICIONALES

1 cápsula de 620 mg. contiene:                                       

  • Espino Blanco (2% vitexina): 125 mg.                                       
  • Amapola de California (extracto 4:1): 125 mg 
  • Cardo Mariano (extracto 80% silimarina): 125 mg
  • Diente de León (extracto 80% inulina): 125 mg

60 cápsulas de 620 mg. contienen:

  • Espino Blanco (2% vitexina): 7500 mg.
  • Amapola de California (extracto 4:1): 7500 mg
  • Cardo Mariano (extracto 80% silimarina): 7500 mg
  • Diente de León (extracto 80% inulina): 7500 mg

POSOLOGÍA  V-SI NEXOS EN CADA PROTOCOLO

 Protocolo general

  • Segunda Fase: Realizar 1 toma al día (2 cápsulas) en el momento indicado: 0+0+2 uds. Consumir por la noche después de cenar justo antes de irse a dormir. Tomar durante 30 días.

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